Artículos de los lectores de CB27.com que desean expresar sus opiniones, sugerencias y/o experiencias en el mundo de la radio en general y la CB en particular.
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Jóvenes de hoy: ¡esto es para ustedes!
Es una pena que los jóvenes de hoy no conozcan este mundo… ¡no saben lo que se pierden! Mientras ustedes hoy necesitan internet para WhatsApp, Messenger y otras redes sociales, y buscan desesperadamente acceso wifi, nosotros nos mantenemos conectados al mundo real. La CB, o Banda Ciudadana, fue nuestra primera red social y sigue siéndolo. Una red que no necesita fibra, sino pura pasión. Nada de «me gusta» ni algoritmos: solo modulación y el sonido de tu voz. ¿Y saben qué es lo mejor? Si se cae internet o el mundo digital se apaga y entran en pánico, seguimos transmitiendo. Con una batería y un cable, nunca estamos solos. Éramos sociales mucho antes de que se inventaran las redes sociales. La CB es la red social que no necesita servidores ni suscripciones, solo corazón y antena. Aprende también los idiomas del mundo. Conoce a una multitud de personas reales, nada de robots ni IA. Fuimos pioneros de la comunicación global y lo seguimos siendo. Seguimos aquí, listos para modular incluso cuando todo lo demás se paralice. Internet va y viene, pero la radio real permanece. ¡Viva la radio CB y la radioafición! ¡Saludos a todos mis colegas! ¡73 + 51! Antonio Loparco, vía Facebook
La lógica de la FFCBL, la lógica de la CB
Un artículo de André Antonio, Tonton 12, presidente de la Federación Francesa de la CB Libre Internet, 31 de marzo de 2011 Quiero abordar en este artículo la lógica de todos aquellos y aquellas que tienen una verdadera pasión por la radiocomunicación de entretenimiento y más especialmente por los 27 MHz en todas sus modalidades. Todas las mujeres y hombres para los que nuestro medio de radiocomunicación, que es la CB, no es sólo un simple juguete sino, más bien al contrario, un verdadero medio para implicarse en su utilización. La Banda Ciudadana en sus comienzos, aquella que conocí desde mi llegada a la frecuencia en julio de 1982, tenía como primer objetivo los contactos por radio, a larga o corta distancia, el saludillo mañanero al amigo o la amiga que partía para su trabajo, el saludo al colega camionero a su paso o al viajante comercial que recorría la zona, etc… El segundo objetivo era la ayuda y la asistencia prestada a otros usuarios de los 27 MHz, ya fuese para hacerle una llamada telefónica a su domicilio y avisar a la mujer o la familia sobre un atraso eventual (sistema que a menudo utilicé para avisar a mi esposa) gracias a los amigos de la frecuencia, ya fuese para hacer de guía por radio, ya fuese para ir a hacer una reparación a alguien en algún sitio. Avisar sobre el tiempo: nieve, hielo, inundaciones, accidentes, obras u otros y los colegas a la escucha en el canal 19 (canal de los camioneros en ruta). Hay que decir que numerosos operadores u operadoras han logrado, gracias a la CB, ganar confianza sobre sí mismos superando su timidez y, por ello, descubrir nuevas amistades en todo ese microcosmos que constituye nuestra sociedad: desde la mujer en el hogar hasta el obrero albañil, del agente de policía al médico, desde el jefe de una empresa hasta una explotación agrícola, desde el artesano al comerciante, desde el representante al camionero, etc… La CB ofrecía y ofrece aún esta apertura al mundo. Entonces era normal estructurar este medio de radiocomunicación mediante la creación de asociaciones (según la legislación vigente), con ciertas peculiaridades, algunas teniendo como objetivo el DX (contactos lejanos con otros países, intercambio de QSL, numerosos concursos para animar esta modalidad), pero hay que acordarse de los importantes servicios prestados gracias a estos contactos a larga distancia. En este sentido, nuestro desaparecido Hubert Montailloux comentó numerosos casos en el libro «Les amitiés du bout du monde«*. Otras se estructuraron, gracias a numerosas peticiones de asociaciones deportivas, para prestar su ayuda a la seguridad de los deportistas. Un apoyo significativo mediante la radio durante los eventos deportivos para avisar sobre cualquier incidente o accidente, además de otros servicios. Hoy en día, estas asociaciones siguen funcionando muy bien**, incluso diría que demasiado bien, pues todas están faltas de personal para responder al 100% a todas las solicitudes. La lógica del uso de la Banda Ciudadana en aquellos tiempos la sigue siendo aún hoy, pues incluso con los medios modernos de los que disfrutamos en el presente (todos de pago, no hay que olvidarlo) la CB se mantiene complementaria y cumple una función preponderante a desempeñar, tanto en el plano humano como material, mediante su tejido asociativo. Esta lógica se refleja en el seno de nuestro movimiento federativo con la búsqueda constante para involucrarse en el ámbito de la prevención y de la seguridad a través del «Plan de Sauvegarde Communal«***. Nuestro medio está lejos de formar parte de los desechos del pasado. El regreso de la propagación, la llegada de nuevos modelos de aparatos, pero también y sobre todo, esa voluntad desinteresada de los verdaderos apasionados de los 27 MHz, su motivación ejemplar, esa aspiración y su abnegación por un mundo mejor, más calmado, mejor organizado, más previsor… es la más bella garantía de un certero retorno hasta este mundo de la radiocomunicación. Por tanto, la lógica de nuestro movimiento federativo es la de continuar junto a todos nuestros amigos con la promoción, la representación y la defensa de aquella Banda Ciudadana. Notas: * Traducción libre: «Amistades desde los confines del mundo» ** En España el asociacionismo en CB está hoy muy lejos de ser lo que fue en los años 80 y 90 del siglo XX. *** Parecido a los planes locales de protección civil
Radio clubs, asociaciones y otros colectivos de Banda Ciudadana
Un artículo de Antonio Manuel Adalia Fernández (Meteorito, ECB28HET) La creación de los radio clubes de Banda Ciudadana que agrupan a los adeptos de las comunicaciones en CB es consecuencia lógica del desarrollo del fenómeno de la misma. Los radioclubs, al mismo tiempo, se congregan en federaciones con los mismos fines. Estas federaciones, bien sean regionales, nacionales o europeas, tienen la misión de coordinar los radioclubs, servir de interlocutores y representarlos ante los poderes públicos. Las asociaciones de radioaficionados cebeístas están creadas con tres finalidades: Agrupar a los usuarios. Asegurar un papel pedagógico. Facilitar distintos servicios útiles a sus socios. Agrupar a los usuarios Los cebeístas ponen todo su interés en poder contar con radio clubes representativos que reagrupen a una proporción importante de ellos porque el individualismo no tiene ninguna ventaja en la CB. Se trata de que sus aspiraciones y reivindicaciones puedan ser tomadas en cuenta lo mejor posible por los poderes públicos. Además, el artículo 22 de la Constitución y la Ley de Asociaciones nos reconoce como fuerza social ante los poderes públicos. En lo lúdico los radio clubes ofrecen a los usuarios la posibilidad de organizar y participar en diversas actividades relacionadas con nuestra afición: concursos de radio, radiogoniometría deportiva, activación de puntos estratégicos, juegos, etc., además de estrechar relaciones amistosas y sociales en el marco de la Banda Ciudadana. Asegurar un papel pedagógico Organizar es derecho de todos los socios; participar de sus actividades, obligación moral. Participar en la actividad de un radio club permite, principalmente, beneficiarse con consejos técnicos y prácticos. Cierto, los radio clubess suelen contar entre sus socios con compañeros especialistas en radioelectricidad, cuyos consejos son frecuentemente de buena utilidad para solucionar pequeños problemas de instalación y/o ajustes. También, los que quieran, tienen la oportunidad de formarse técnicamente con estos consejos o clases de los más experimentados. Cumpliendo con este objetivo aseguraremos el orden en los canales de emergencia, de llamada general y QSO cotidianos. Además se darán instrucciones para no molestar a otros servicios, cumpliendo así con la reglamentación oportuna en este sentido. Facilitar distintos servicios útiles a sus socios Desde un punto de vista principalmente práctico, los radio clubes y/o federaciones ofrecen distintos tipos de servicios, no solamente a socios sino que, por extensión, a usuarios en general. Estos servicios pueden variar desde el simple pero elaborado trabajo que conlleva la distribución de tarjetas QSL, pasando por la disponibilidad colectiva de un apartado de correos (cada vez más caros), edición de boletines o revistas del medio, emisión de espacios radiofónicos informativos participativos, servidores de red para soporte de conexiones de radio, edición impresa personalizada de QSL,s, información puntual sobre reglamentación y sus posibles cambios, publicidad y divulgación en sus propias webs y redes sociales, descuentos importantes en algún comercio de relacionados, conseguir premios y/o regalos de estos mismos para actividades, seguros colectivos de antenas. Y no olvidemos el apoyo y asesoramiento jurídico que nos servirá, bien para protegernos de los posibles abusos de las distintas administraciones o de otros organismos tanto públicos como privados. En fin, resumiendo, evolucionando con las necesidades y exigencias de las circunstancias que la propia Banda Ciudadana nos va marcando con el tiempo. Reflexión final Considerando todo lo expuesto en este «artículo», por denominarlo de alguna manera, me gustaría manifestar un último comentario que desearía llegara a lo más hondo de todos los cebeístas. No es otro más que, si bien la labor de los radio clubes de Banda Ciudadana es indiscutiblemente importante y necesaria, no debe olvidar ningún usuario que el conjunto de todos los cebeístas y su comportamiento es el que dará fuerza y solidez a los radio clubes y/o federaciones. De ahí la importancia del asociacionismo, colaboración y trabajo de estos mismos, huyendo de la falta de gregarismo y pereza radiofónica. Además, los socios deberán velar y exigir que su a asociación cumpla con lo dispuesto en la Ley de Asociaciones y ellos cumplir con las mismas. Fuentes de información e inspiración: – Radioaficionado a la C.B. de J. M. Normand (editorial Paraninfo) – Constitución Española – Ley de Asociaciones – 27 años de 53 dedicados a disfrutar y conocer el apasionado mundo de la Banda Ciudadana Junio de 2014 … Artículo relacionado: El radio club: para qué sirve y cual es su finalidad
Los 27 siguen siendo la radio de siempre
Un cortinero allá por los años 80 yo era un gran aficionado a la radio, el cacharreo y todo lo que conlleva este mundillo de los 27 MHz. Tenía mis equipitos: primero un walki, despues una pequeñita emisora con 40 canales, una con 80 y posteriormente una SuperStar con sus bandas laterales y todo eso. Tened en cuenta que yo tan sólo tenía 16 años cuando empecé y el tema económico pesaba mucho por aquel entonces. La forma de financiarme los equipos era haciendo pequeños trabajitos, vendiendo el equipo anterior y poniendo dinerillo para poder mejorar, … creo que como casi todos y, por supuesto, como todos, hecho un verdadero pirata ya que los 27 no eran frecuencias permitidas. Tenía amigos con buenos y grandes equipos (decamétricas, 2 m., …) a los que, por unos u otros motivos, nunca accedí pero siempre anhelé. Abrevio para no aburriros. Pasados más de 30 años y con el asunto económico resuelto volvió a mí el interés por la radio y me compré un walky tribanda en VHF-UHF, por aquello de matar el gusanillo. Aquello me parecía la élite de la radio o, al menos, lo que yo recordaba de mis viejos tiempos. Por esas bandas siempre estaba lo más de lo más y a los 15 días de tener el gran cacharro ya no aguantaba, eso era una verdadera m$*@# (perdón por la expresión). Por los 2 metros ya no había radioaficionados de verdad, como los que yo escuchaba en el pasado, tanto en 2 m. como en 27. No hay cordialidad ninguna, no existen verdaderos QSOs como los de antes,… Y no lo dudé ni un minuto: desempolvé mi SuperStar de 27 y… ¡¡¡Aleluya¡¡¡. Sigue existiendo la radio de verdad. Sigue habiendo lo que después de muchos años pensaba yo que era la verdadera radioafición. Así que enhorabuena a todos los que formáis este mundillo y ánimo, esto no cae así tan fácil, por mucho Internet y muchas leches que salgan nuevas. La radio somos todos. Saludos. Nota de CB27.com: recordad poner remite a los mensajes dirigidos a cualquier sección de nuestra web.
La Banda Ciudadana en acción (8)
La historia del Tonino Antonieta El padre José Pérez G., párroco de un pueblo de la provincia de Palencia, es un gran aficionado a las comunicaciones por radio. Tanto es así que posee un transceptor de Banda Ciudadana. Una noche, hace algún tiempo, en un momento en que la frecuencia está llena de llamadas generales, Monseñor José realizó varias de ellas. No recibió respuesta. El mundo, aparentemente, parecía dormir tranquilo a la sombra de la paloma de la Paz. Mientras Monseñor José se preparaba para descansar en paz con Dios, su equipo de CB captó una llamada de socorro. La llamada de socorro SOS. Era un SOS angustiado del buque italiano Tonino Antonieta desde el puerto de Génova: ¡Estamos a la deriva hacia la isla de Ponza! El SOS se transmitió en italiano, pero también en español y francés. El caso del Tonino Antonieta podría haber sido una tragedia como tantas otras embarcaciones que desaparecieron misteriosamente en el mar. Viejas tragedias de barcos que, de no ser por la valiosa ayuda de la radio, habrían emprendido su último viaje. Monseñor José escuchó la llamada al principio con sorpresa, pues nunca se había enfrentado a un problema similar. Luego reaccionó y respondió a la llamada, solicitando el indicativo y la confirmación de la llamada. Una vez confirmado todo, le pidieron que transmitiera el mensaje a las estaciones de radio italianas. Aunque la llamada de socorro no había aclarado la situación geográfica en la que se encontraba el buque, nuestro hombre comenzó a transmitirla. Varias estaciones italianas respondieron, comunicando rápidamente la llamada a las autoridades marítimas. Poco después, se interrumpió la comunicación con el Tonino Antonieta, justo cuando llegó la confirmación de que las autoridades militares italianas habían ordenado la salida de un remolcador de la Capitanía de Gaeta y el atraque de una estación de rescate de Vagan di Valle. El vapor Sorrento, que cruzaba de Génova a Nápoles, también recibió el aviso, informándole de que se desviaría de su ruta para observar todo lo posible. Después de todo esto, ¡silencio! Eran las tres de la mañana. Unos días después, Monseñor José recibió los periódicos italianos Il Tempo y Laboro, que informaban sobre la llamada de socorro recibida por el operador de Banda Ciudadana de Palencia. También explicaban cómo las autoridades marítimas italianas habían ordenado una exploración durante tres días de la latitud donde, aproximadamente, se encontraba el buque italiano Tonino Antonieta, con resultados negativos. No obstante, enviaron su más profundo agradecimiento, en nombre de Italia, a Don José Pérez G., quien había cumplido con su deber con tanta destreza utilizando su pequeño transceptor de Banda Ciudadana. Sin embargo, lo que sucedió con el buque Tonino Antonieta sigue siendo un misterio hoy en día. ¿Era un barco fantasma? ¿Se escuchó a bordo el aria Infierno de la Divina Comedia de Dante Alighieri? ¿Estaba el Tonino sin tripulación, gobernado por el holandés errante con el alma en el purgatorio? ¿Ocurrió realmente una tragedia que ahora yace sepultada en el fondo del océano? Las noticias veladas de la prensa italiana sugieren que algo extraordinario ocurrió esa noche. En cualquier caso, el misterio del Tonino Antonieta permanecerá para siempre en las aguas genovesas y en las ondas captadas por ese pequeño transceptor procedente de un pueblo de Palencia. © Vitor Reis, 2026 [Oficina de las Ideas] … >>> Aquí, los artículos publicados de la serie <<<
Malos operadores en SSTV
Buf!, no hay manera…, cada vez se ven cosas peores en SSTV. Hasta hace poco pensé que era yo quien estaba equivocado y que a lo mejor debía transmitir cerdadas en radio, ya sabes: «Si no puedes a tu enemigo, únete a él…». Pero he visto que hay quién piensa como yo al respecto. Y tu, ¿qué opinas?. Y los grupos a los que pertenecen estos señores les permiten ser así de GUARROS?. ¡Desde luego dejan su pabellón bonito! En fin, será que tiene que haber de todo, pero creo que debemos luchar contra el mal gusto y la ignorancia de estos tipos. Primero deberían aprender a usar sus cerebros, sus equipos y sus programas digitales… (por este orden) Un saludo! 30MRDJ, Miguel
La Banda Ciudadana en acción (7)
Al igual que en tierra, la CB también es útil en el mar Agosto de 1983 ya estaba a mediados de año, un verano caluroso, y como de costumbre, miles de personas encontraron en la Costa de Caparica la zona más accesible para sus vacaciones anuales. Como en años anteriores, Caparica CB contaba con puestos de vigilancia a lo largo del litoral equipados con emisoras de CB, que cubrían las principales playas de la Costa do Mar. Fue precisamente desde uno de estos puestos, instalado en el balneario de Praia do Rei, desde donde se produjo la alerta. Un velero de unos cinco metros de eslora parecía estar a la deriva frente a la costa, situación agravada por la agitación del mar en ese momento. El sistema de prevención y alerta se activó de inmediato utilizando varias estaciones de radio CB de Caparica, tanto móviles como fijas, y también con la colaboración de otras estaciones: Pé descalço, Cova, Águia do Montijo y Solmar. Se estableció contacto con el Cuerpo de Bomberos de Trafaria a través del canal 9, la frecuencia de emergencia. Al no poder avanzar con su bote inflable, debido a que el mar rompía por fuera y había mucha marejada, solicitaron la intervención de la Autoridad Marítima, que avanzó con su lancha patrullera. Varias embarcaciones equipadas con estaciones móviles y portátiles fueron enviadas a la costa atlántica, en la zona entre Costa de Caparica y Fonte da Telha, con la misión de observar al velero en peligro. Con la llegada del bote de rescate, los ánimos, ya de por sí tensos, se calmaron, aunque con el paso de las horas la visibilidad se redujo cada vez más y las dudas sobre el éxito de la misión aumentaron. Con la importante ayuda de los pies de sal, barcos pesqueros de la zona equipados con radios CB, se pudo determinar la posición del velero, que, para escapar de la niebla, se había desviado hacia el sur y se encontraba cerca de Cabo Espichel. Los operadores de la CEB, actuando juntos, de forma organizada y coordinada, demostraron una gran capacidad de intervención en situaciones de emergencia y, además, una gran abnegación, pasando horas interminables conectados a sus equipos de radiocomunicación en la banda de 11 metros. © Vitor Reis, 2026 [Oficina de las Ideas] … >>> Aquí, los artículos publicados de la serie <<<
Sobre el uso y el abuso del roger-beep
Qué es el roger-beep Algunas personas lo odian, otros lo aman. Para los más nuevos, es el pequeño tono corto, a modo de pitido, que se oye cuando alguien termina de hacer PTT (por sus siglas en inglés: Push To Talk) en su radio y, aunque es un poco de ruido sencillo, puede crear algunos sentimientos muy fuertes. La señal de cambio ha existido desde hace mucho tiempo en diferentes formas pero no fue realmente hasta que las adiciones de los radios de exportación tenían la característica de ser tan frecuente en la afición. Ahora es una característica que muchas personas esperan encontrar en una radio de gama alta, aunque se trate de algo que ellos no tienen la intención de usar. Uso y función del roger-beep Antes de entrar en los pros y los contras de la señal de cambio o roger beep tal vez deberíamos hablar de ello, de su uso y su función. El tono puede ser corto, largo o incluso una combinación de varios tonos. La intención de la señal de cambio es dejar que el otro operador en la conversación y cualquier otra persona en la radio sepa cuándo la persona que habla terminó, no sólo por la señal portadora en caso de haberla (AM y FM). En muchos casos, cuando el ambiente está muy tranquilo y hay sólo dos personas en el canal, el uso de la señal de cambio no es realmente necesaria ya que ambas partes serán capaces de oir el fin de la transmisión del otro y además pueden ver en su medidor que la señal ha dejado de ser transmitida. Pero en los casos en que una estación es apenas audible en la distancia y que es difícil determinar cuándo ha terminado de hablar, el pitido dará un tono más fuerte que la voz de manera que queda muy claro que ha dejado de transmitir. En realidad la señal de cambio puede ser una función muy útil pero hay mucha gente por ahí que estaría feliz por no escucharlo nunca. Esa opinión se ha generado muy probablemente por el uso excesivo, en general, de la señal de cambio y en las situaciones en que no es necesario. Por ejemplo, cuando dos personas viven en el mismo pueblo y no distan más de tres kilómetros el uno del otro y ambos están usando su roger-beep por una hora, y se oye el beep cada vez que sueltan el micrófono, lo que puede llegar a ser, seriamente, muy molesto. No hay necesidad para que lo estén usando y realmente su uso se torna frívolo. Otro ejemplo son los roger con pitidos que son excesivamente largos o con tonos múltiples (también conocido como de 5 tonos ¡o más!). Estos pitidos, los roger-beep, se han modificado hasta el punto en que se parecen más a los juguetes que emiten ruidos, arruinando así el fin previsto. Es triste el uso tan excesivo de la señal de cambio, tanto que ha llevado a la gente a no querer ni siquiera oír el sonido de uno. Digo esto porque cuando se habla de DX largos, sobre todo en SSB, cuando la otra estación está muy lejos y no está dando una fuerte señal de la señal de cambio, realmente puede ser útil. Los roger-beeps no son para todos y personalmente he encontrado a personas que se quejan de su uso o piden no usarlo mientras dure la conversación. Pero sí creo que puede ser útil y servir a un propósito en la esfera de radio CB para QSO largos donde apenas se escucha a la contraparte. La clave realmente está en respetar la señal de cambio y no utilizarla como un juguete o inecesariamente. Un artículo original de CBRadioMagazine.com, traducido por Mario,10AD707. Julio de 2014
Hablar de Banda Ciudadana sin mencionar su nombre
El Norte de Castilla acaba de publicar un artículo sobre la trayectoria del Grupo cultural de Radio Ayuda CB27 de Peñaranda de Bracamonte (Salamanca). El mérito de este colectivo, aparte del que le otorgan todas las acciones desarrolladas a lo largo de su existencia, es el de haber sobrevivido una treintena de años como cebeístas y no cejar en el empeño. Hacen falta muchos grupos como este para poner la CB en el lugar que se merece. En este artículo no se menciona a la Banda Ciudadana o la CB ni en un solo párrafo, exceptuando el propio nombre del colectivo. Me gusta el artículo, mucho, sobre todo cuando se dice «… ha desaparecido la licencia que cobraba el Gobierno por tener un equipo de radio en casa y eso «está animando a la gente»«. Pero, por desgracia, en este artículo no se menciona a la Banda Ciudadana o la CB ni en un solo párrafo, exceptuando el propio nombre del colectivo. ¡Una pena!. Parte de la culpa la tenemos los cebeístas por no saber transmitir a lo largo de tantos años el significado correcto de muchos conceptos, sobre todo el más importante: Banda Ciudadana.Es un tremendo error y un lastre descomunal que seguiremos soportando mientras en este país no se sepa distinguir entre CB o Banda Ciudadana y radioaficionados. Esa es una labor, un compromiso, que nos compete a todos y cada uno de los que usamos la CB y tenemos en algún momento la oportunidad de hacer llegar a los medios masivos qué es todo esto de la radio creada para los ciudadanos. Juan ‘Linux’ Internet, 31 de enero de 2015
¿Radioaficionados o Banda Ciudadana?
Este artículo proviene de CQ CQ Futuros Radioaficionados y es publicado aquí con autorización del autor. El espectro radioelectrico, es decir, la gama de frecuencias disponibles para transmitir ondas de radio, es muuuy grande… pero no es ilimitado; en la actualidad debe considerarse un recurso restringido. Por ello, a los distintos «servicios» de radiocomunicaciones, se les asigna una porcion de ese espectro, que en algunos casos es EXCLUSIVA y en otros es COMPARTIDA. Los Radioaficionados, que son las personas definidas en un articulo anterior, y cuya definicion es -en general- muy parecida en todos los paises del mundo, tienen asignados varios segmentos del espectro radioelectrico. Se les denomina «Bandas de Radioaficionados» o «Bandas asignadas al Servicio de Aficionados». Pero existen muchos otros Servicios de Radiocomunicaciones. Por ejemplo, el denominado Banda Local (Banda Ciudadana, Citizen’s Band o «CB»). Tambien se le denomina «Once Metros» y a sus usuarios «oncemetristas» (ello porque la principal banda de frecuencias que utilizan, corresponde a los 27MHz, cuya longitud de onda corresponde a 11 metros). Este servicio tambien tiene su propia definicion: «El servicio de banda local es un servicio limitado constituido por estaciones de radiocomunicaciones del servicio del servicio fijo o móvil que opera en bandas locales o comunitarias, es decir, en bandas de frecuencias cuyo uso es compartido por todos los usuarios del servicio, sin que nadie pueda reclamar privilegios sobre alguna de las frecuencias ni protección contra interferencias mutuas…» (Chile, Reglamento Servicio Banda Local, Decreto Nro. 315, 25/6/2004) Como vemos, los objetivos de la Banda Ciudadana NO SON IGUALES a los de los Radioaficionados. Existen personas que, teniendo intereses e intenciones compatibles con la Radioaficion, optan por utilizar la Banda Ciudadana. Ellos se consideran a sí mismos «radioaficionados». En mi opinión, LO SON en espíritu… y tienen la opción de canalizar esos intereses como corresponde: a través del Servicio de Aficionados. Algunos conceptos para precisar respecto del tema: Existe la idea de que los equipos (transmisores, antenas, etc.) de Radioaficionados son muy costosos, y en cambio los de BC son mas económicos. Ello no es totalmente cierto. El servicio de radioaficionados, debido a que uno de sus objetivos es la EXPERIMENTACION, tiene asignada una porcion MUCHO MAS AMPLIA del espectro radioeléctrico y por ello tiene también la opción de recurrir a equipos de mayor potencia y sofisticación… que, desde luego, son más caros. Pero NO NECESITAS comprar un equipo, ni utilizar todas las bandas asignadas. De hecho, puedes asociarte a un Radio Club y utilizar los equipos que éste tenga instalados en su Sede (muchas veces los Radio Clubes están mejor equipados que los radioaficionados particulares). Es aparentemente más «fácil» comenzar las actividades en BC, porque los requisitos son menores. Algunas personas creen que la BC no se rige por normas ni reglamentos, y que su operación es totalmente libre. FALSO: como vimos en párrafos anteriores, dicho servicio tiene su propio reglamento. Muchos usuarios simplemente NO ACATAN las normativas y operan estaciones (transmisores) sin autorización. Eso es ilegal, y no es compatible con el verdadero espíritu de la Radioafición. Si realmente te interesa experimentar con las radiocomunicaciones, al acercarte a un Radioaficionado (o a un Radio Club) se te abrirán muchas más posibilidades de aprender y cultivar tu hobby; luego, los «trámites y requisitos» no serán una molestia, sino una demostración del avance que vayas logrando, y que podrás acreditar cuando obtengas tu LICENCIA DE RADIOAFICIONADO. El servicio de Banda Ciudadana NO COMPITE con el de Radioaficionados. Están diseñados como servicios diferentes, y por lo tanto, cuando es necesario, SE COMPLEMENTAN. Si «necesitas» comunicación radial… entonces te conviene el servicio de Banda Local (u otro servicio limitado de radiocomunicaciones). Si «quieres o te interesa» la experimentación y las radiocomunicaciones como un hobby, para aprender y entretenerte… entonces te conviene el servicio de Aficionados. Si quieres experimentar en radiocomunicaciones y tienes un presupuesto limitado… acércate a un Radio Club o a un Radioaficionado y tendrás la posibilidad de iniciarte en el hobby gastando MENOS DINERO que si compras un equipo de BC. Claro que después, cuando te entusiasmes, querrás tener de todo… Pero es igual con cualquier hobby. Tu debes administrar tus recursos y disfrutarlo. Los Radioaficionados somos personas comunes y corrientes. Quizá debas buscar un poco hasta encontrar alguien con quien simpatices y te ayude a conocer el hobby. Si no todos los tenistas, aeromodelistas, escaladores, surfers, fotógrafos, filatelistas, etc. etc. son simpáticos y sociables… Es lo mismo con los radioaficionados. Ninguno tiene la «obligacion» de ayudarte, pero muchos lo harán con todo agrado y entusiasmo. … Puede que sea también de tu interés: Cebeístas o radioaficionados, ¡somos iguales, somos diferentes! La Banda Ciudadana, un hobby sin complejos