El Norte de Castilla acaba de publicar un artículo sobre la trayectoria del Grupo cultural de Radio Ayuda CB27 de Peñaranda de Bracamonte (Salamanca). El mérito de este colectivo, aparte del que le otorgan todas las acciones desarrolladas a lo largo de su existencia, es el de haber sobrevivido una treintena de años como cebeístas y no cejar en el empeño. Hacen falta muchos grupos como este para poner la CB en el lugar que se merece.

En este artículo no se menciona a la Banda Ciudadana o la CB ni en un solo párrafo, exceptuando el propio nombre del colectivo.
Me gusta el artículo, mucho, sobre todo cuando se dice «… ha desaparecido la licencia que cobraba el Gobierno por tener un equipo de radio en casa y eso «está animando a la gente»«. Pero, por desgracia, en este artículo no se menciona a la Banda Ciudadana o la CB ni en un solo párrafo, exceptuando el propio nombre del colectivo. ¡Una pena!. Parte de la culpa la tenemos los cebeístas por no saber transmitir a lo largo de tantos años el significado correcto de muchos conceptos, sobre todo el más importante: Banda Ciudadana.
Es un tremendo error y un lastre descomunal que seguiremos soportando mientras en este país no se sepa distinguir entre CB o Banda Ciudadana y radioaficionados. Esa es una labor, un compromiso, que nos compete a todos y cada uno de los que usamos la CB y tenemos en algún momento la oportunidad de hacer llegar a los medios masivos qué es todo esto de la radio creada para los ciudadanos.
Juan ‘Linux’
Internet, 31 de enero de 2015

