
Un hombre cuya pasión por las ondas comenzó hace más de medio siglo, durante unas vacaciones veraniegas en 1970, cuando viajó hasta San Marino para adquirir su primer equipo de radio, el legendario «mattone» (ladrillo) Midland de 5 vatios. Esa pasión se ha mantenido intacta hasta hoy, transformándolo en un verdadero «mago» de la radio en general y de la Banda Ciudadana en particular.
No es solo la técnica o el equipo lo que convierte a un apasionado de la radio en «mago», es la capacidad de crear conexiones donde aparentemente no las hay, de dominar el lenguaje de las ondas y de entender los códigos que dan vida a la comunicación por radio, pues Stefano demostró su magia desde el principio. Recuerda con emoción aquellas noches en el balcón del hotel de Cesenatico, girando el dial de su flamante Midland en busca de otras voces. En una de esas noches, logró un contacto que solo puede describirse como mágico: un operador desde la costa de Yugoslavia respondió a su llamada. Para un joven de dieciocho años, hablar con alguien al otro lado del mar, sin cables ni intermediarios, debió sentirse como un hechizo.
Su sueño siempre fue más grande: instalar una antena ground plane en el techo de su casa en Roma, pero su padre nunca se lo permitió. Aun así, esto no detuvo su pasión. Stefano siguió utilizando su «mattone» para comunicarse con amigos del barrio, convirtiendo las limitaciones físicas en oportunidades para la creatividad.
El conocimiento que alimenta la magia
La verdadera magia de Stefano no reside solo en sus equipos, sino en su profundo conocimiento de la radio. Se convirtió en un coleccionista apasionado de revistas de electrónica, atesorando colecciones completas de publicaciones como Nuova Elettronica, Sistema Pratico y Sperimentare.
El conocimiento técnico le ha permitido no solo usar la radio, sino entenderla, repararla y hacerla funcionar en circunstancias que para otros serían imposibles.
Pero lo que realmente distingue a Stefano como un «mago» de la radio es su capacidad para fusionar el pasado y el presente con una maestría digna de un hechicero. Lejos de conformarse con la tecnología de serie, Stefano abraza el hardware de código abierto más actual para crear sus propios montajes personalizados. Así, es capaz de tomar viejos equipos de radio CB con controladores a cristal —reliquias de sus inicios— y darles una nueva vida equipándolos con modernísimos osciladores de frecuencia variable de tecnología punta.
La magia compartida
Un mago de verdad no guarda sus secretos para sí mismo, y Stefano lo demuestra a través de su canal Autocostruire Diverte. Con una comunidad de más de 5.800 suscriptores y cerca de 500 vídeos publicados, Stefano se ha convertido en un referente para los aficionados a la electrónica y la radio de todo el mundo. En este escaparate digital, comparte generosamente sus conocimientos, mostrando paso a paso cómo realiza sus montajes, cómo da nueva vida a equipos antiguos y cómo dominar las técnicas de la radiofrecuencia.
A través de sus tutoriales y demostraciones, Stefano no solo enseña; inspira a toda una nueva generación de «aprendices de mago» a adentrarse en el fascinante mundo de la autoconstrucción, demostrando que el espíritu del «hágalo usted mismo» (DIY) está más vivo que nunca.

Un ejemplo perfecto de esta magia lo encontramos en un tutorial en que desvela el proceso de convertir una vieja emisora de CB, limitada a unos pocos canales fijos, en un equipo totalmente sintonizable. Utilizando una placa de un microcontrolador de código abierto, diseña e implementa un VFO que libera todo el potencial del equipo vintage. No se trata solo de reparar; es un acto de creación y transformación que convierte un objeto obsoleto en una herramienta moderna y versátil, demostrando que la verdadera magia reside en la capacidad de reinventar.
Todo esto nos recuerda que en el mundo de la radio CB, la magia no está en el equipo, sino en la persona que lo opera, en su paciencia, su conocimiento y su deseo inquebrantable de comunicarse más allá de lo visible. Stefano es, sin duda, uno de esos magos.

