Opinión » Cebeístas o radioaficionados, ¡somos iguales, somos diferentes!

Un artículo remitido por Santiago -30ZB040-, Castro Urdiales (Cantabria)
9 de abril de 2006

Según la mayoría de los «radioaficionados», un radioaficionado es una persona que aprueba un examen que pone el actual Ministerio de Fomento «y que hace unos años el encargado era el Ministerio de Obras Publicas, Transportes y Medio Ambiente». Esto es muy relativo y muy discutible, ya que muchos entendemos que un radioaficionado es una persona abierta y con ganas de conocer gente, experimentar con todo aquello relacionado con la radio y proponerse nuevos retos. El RADIOAFICIONADO experimenta con la electrónica, construcción de antenas, propagación, astronomía, informática,… en definitiva: hay radioaficionados para todos los gustos. Eso sí, para poder experimentar con la mayoría de las cosas…. se necesita la licencia y para ello pasar un el dichoso examen.

La CB y sus Inicios
Las siglas CB vienen del inglés Citizen’s Band (Banda del Ciudadano) e identifican, desde los años 60, el sistema de radiocomunicaciones personales que utiliza los equipos emisores-receptores móviles, portátiles (walky-talky) o fijos, que funcionan en la banda de 27 MHz. Los usos posibles de los emisores – receptores de CB son libres y muy diversos: radioguías y ayuda entre automovilistas o camioneros, actividades de ocio, conversaciones multilaterales o tertulias por radio sobre temas diversos, comunicación y relación social de personas aisladas o impedidas, asistencia en caso de necesidad, etc. Las diferencias esenciales en relación a los radioaficionados son que para utilizar un emisor-receptor de CB no hace falta pasar ningún examen de conocimientos técnicos; que en CB se puede hablar de cualquier tema de conversación y que los radioaficionados utilizan otras bandas de frecuencias y transmisores mucho más potentes que los de CB. La banda de frecuencias radioeléctricas utilizada, como también la práctica de utilizar estos equipos, se conoce con el nombre de CB o Banda Ciudadana, y los usuarios o practicantes de ésta actividad se denominan «cebeístas».
En esta banda se empezó a experimentar en los inicios de la década de 1930, en los albores de la radio como medio masivo de comunicación, cuando en Estados Unidos, en Yuma, Arizona -en los límites de California y a unos kilómetros de Sonora y Baja California, México-, DR. A. H. Schermann operó la estación experimental W6XBC en 27.1 MHz. Debido al entonces existente caos en el ambiente radial, debido al rápido desarrollo tecnológico que era más rápido que la elaboración de leyes, no se pudo avanzar mucho sino hasta después del siguiente año, cuando la FCC, Comisión Federal de Comunicaciones de EUA categorizó claramente diferentes segmentos para de las ondas hertzianas para servicios de «broadcast» o emisoras con programas para el público en general, otros segmentos para los radioaficionados y otros más para servicios específicos como seguridad marítima. En noviembre de 1938 el radioaficionado W9SDG Herbert Brooks de Port Wing, Wisconsin, publica en la revista QST un artículo con las bases teóricas de la Banda Civil, escribiendo sobre las características que aproximadamente tiene hoy esta banda.
Tuvo un gran desarrollo en Segunda Guerra Mundial al operarse transmisores en 27 MHz. dentro de los vehículos militares en movimiento por las campiñas europeas. Éstos eran equipos de aproximadamente 10 kilogramos de peso y unos vatios de potencia. Los veteranos de la guerra regresaron a casa con bastantes conocimientos técnicos y se dedicaron a desarrollar experimentando con equipos autoconstruídos. En 1948, la FCC reconoce al primer modelo típico de equipo de radio CB, que sería usado en gran cantidad bajo los auspicios de la fabricante de neumáticos Firestone Tire Company, ya con las características técnicas actuales. El año anterior la FCC ya había designado oficialmente un segmento en 27 MHz. y otro en 465 MHz. para uso en esta banda.
Sería hasta 1958 cuando la FCC, Comisión Federal de Comunicaciones de los Estados Unidos de América divide a esta banda otorgándole 23 canales que posteriormente se aumentaron a 40 canales, en 1977.

En la actualidad la Administración otorga un indicativo de llamada que te identifica como estación autorizada, para la CB se compone de las letras del tipo de licencia (ECB), identificación de provincia (coincide con las dos primeras cifras de nuestro código postal) y tres letras que nos identifican como individuo, así un operador de Cantabria tendría el siguiente indicativo-ejemplo: ECB39DTJ.
En cuanto al resto de las bandas, la primera letra corresponde al país de origen, en este caso España, la segunda a la categoría a la que pertenece el radioaficionado (A, B o C), en tercer lugar la región o zona en la que se divide el mapa radioeléctrico (España se divide en nueve zonas. Las últimas tres letras son específicas e identifican al operador por ejemplo EA2DNU).
Un equipo para poder moverse en banda ciudadana (con esta frecuencia se puede conectar con parte de España y el resto del mundo), cuesta alrededor de los 150 euros, mientras que un equipo de radioaficionado sobrepasa los 1000 euros. Así mismo, una persona puede ser cebeísta desde los 14 años con permiso paterno, pero la edad mínima exigida para ser radioaficionado, es de 16 con el consabido permiso paterno.
La mayoría de los llamados RADIOAFICIONADOS dicen que hay distinguir al radioaficionado del cebeísta. Y entonces empieza el lío, porque comienzas a oír un montón de tecnicismos, que para ser explicados necesitan de otros y estos a su vez de otros.

A mi entender el radioaficionado es aquel que se comunica con unos equipos de determinada potencia y amplitud y que para poder utilizarlos necesita un permiso, que ha conseguido mediante el pago de un canon , independientemente si para ello a tenido que pasar un examen o no, el caso es que para poder operar una estación de RADIO todos debemos de pagar un canon.
Lo que si esta muy claro que dentro de los RADIOAFICIONADOS existen las categorías y ahí es donde entran las respectivas licencias, las cuales nos indican que podemos operar en las bandas asignadas a cada tipo de licencia.
La mayoría de los RADIAFICIONADOS han pasado primero por la banda ciudadana, como iniciación, después han realizado un examen para acceder a una de las categorías supuestamente superiores A,B o C (EA-EC.EB) pero la mayoría de ellos se olvida de sus orígenes y una inmensa mayoría reniega de sus inicios en la CB.

¡Somos Iguales y no tan Diferentes!.¡Son más las cosas que nos unen que las que nos separan!

Iguales, diferentes

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